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domingo, 18 de octubre de 2009

DOS MUJERES Y UN VASCO


Parece el inicio de un chiste; van dos mujeres y un vasco… También parece la descripción de una escena surrealista; dos mujeres, recalco el número dos, y un vasco… Si ya casi nos resulta imposible conseguir estar con una… No creo que nunca un vasco haya conseguido la fantasía por antonomasia del macho alfa universal; un trío. Si algún vasco lo ha conseguido es porque nos es del todo vasco, desde el punto de vista araniano, claro. Sin embargo, no se trata de nada de eso. Dos mujeres y un vasco han sido premiados, cada cual con un premio diferente, en los últimos días.




La primera mujer se llama Herta Müller y le han dado el premio de la dinamita. Ella dice que es rumana y los rumanos dicen que es rumana, Ceausescu decía que era rumana si colaboraba con su régimen y ella no quiso. Ella dice que es rumana, pero su nombre suena a alemán por los cuatro costados, escribe en alemán y vive en Alemania. ¿Un escritor es de donde nace o es de donde es la lengua que utiliza para expresarse? No lo tengo nada claro. No he leído nada de Herta Müller, pero pienso hacerlo. No es que el nobel sea una garantía de nada, sin embargo el rostro a lo Cruella de Vil que tiene la germano-rumana me llama la atención. Siempre me cayó simpática Cruella.




La segunda mujer se llama Ángeles Caso y le han dado el premio planetario del que ya fue finalista hace unos años. Sí he leído algo de ella (El peso de las sombras), aunque no todo. Supongo que no leeré este último título de ella, me da pereza, me da pavor, me da… Ya va a tener lectores suficientes, así que no creo que eche en falta ni mi lectura ni la compra por mi parte de su libro. Por cierto, el protagonismo se lo robó Gimferrer en el festejo del premio, el premio como tal se decide meses antes, cuando le encargan al autor de turno que presente un manuscrito. ¿Qué le pasó exactamente a Gimferrer? ¿Se mordió la lengua para no montar el follón que montó hace unos años Juan Marsé y cayó víctima de su propio veneno?




El vasco es de mi quinta y bien podría ser un colega de la cuadrilla de toda la vida. No lo conozco, no lo he leído, pero sin duda lo haré. Bilbao-New York-Bilbao… Estos de Bilbao ya han ampliado el metro (llamado kilometro) hasta Manhattan, así son ellos. En un artículo del País del jueves 15 de este mes se recordaba que antes de Kirmen Uribe han ganado el premio Nacional de Narrativa con una novela escrita en euskera el maestro Atxaga y Unai Elorriaga. Los precedentes son excelentes. Si Uribe se acerca a estos dos autores merecerá la pena leer su libro.




Con premios o sin premios, sea cual sea la elección que tomemos, el libro que decidamos abrir y leer, como dice la viñeta de Forges, siempre nos puede salvar de la permanente estupidez.

martes, 28 de abril de 2009

JUAN MARSÉ



Le han dado el Premio Cervantes a Juan Marsé. Me alegro. Lamento que no se lo hayan dado a otros muchos que se encontraban en la lista de candidatos. Me alegro de que se lo hayan dado a él y no a unos cuantos que también estaban en la lista de candidatos. Al fin y al cabo los galardones son un reconocimiento público a un trabajo realizado, en este caso a toda una vida de trabajo literario. Sinceramente creo que Juan Marsé ha hecho méritos más que suficientes para merecer este reconocimiento público. Yo siempre le estaré agradecido por dejarme leer Rabos de lagartija y La muchacha de las bragas de oro. Enhorabuena Juan Marsé.
En un libro de Juan Ramón Iborra, Confesionario, Marsé habla sobre esto de escribir o sobre esto de ser, como diría el propio Marsé, aprendiz de escritor. Iborra afirma:
La forma de mirar, también es un arma, necesaria en su oficio.
Marsé responde:
Es que el escritor sin oído atento siempre… Pero atento no sólo a lo que te cuentan, sino a cómo te lo cuentan. Eso implica consideraciones sobre el carácter de la persona que te está hablando. Por lo tanto es una doble observación. Con los ojos y con los oídos. Y es necesario poner el oído… A no ser que tengas un mundo propio tan absolutamente redondo, ya terminado- en el terreno de la imaginación- que no necesites ningún tipo de estímulo del mundo exterior.Ojos y oídos, qué el mundo está lleno de estímulos.